No sé si llegará a ser tormenta
Un viernes de junio en un tren.
Las nubes, siempre inquietas, van pintando el campo de luces y sombras. El negro de la tormenta y el azul del cielo compiten en contrastes imposibles.
Y de todas, me fijo en una; un cúmulo ascendente, inclinado por el viento.
El tren me lleva y no sé si llegará a ser tormenta.
“No sé si llegará a ser tormenta”. Acrílico sobre tabla. 50x50x3cm. (2018)