Y de momento, abril.

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Me gusta el olor a tierra mojada.

En abril, el aroma del chubasco es nítido, afilado y límpido. el frío también es diferente. Entiéndeme, cinco grados en enero no se sienten igual que cinco grados en abril. Los de enero se enganchan al pescuezo, los de abril no.

Y sí, claro; ahora tendría que decir que las nubes de abril también son diferentes-que un cúmulo de julio no es igual que un cúmulo de abril-. Y no, no lo son. Qué va!

La próxima tarde de abril del calendario, después del chubasco, y antes que se ponga el sol; compruébalo.

Verás que las nubes son diferentes, que parecen hablarte directamente a ti; sin máscaras, sin rodeos. Y querrás hundir los pies en el barro, y querrás saltar en los charcos y ensuciarte la ropa; y las manos.

“Y de momento, abril”. Acrílico sobre tabla. 50x50x3cm. (2019)

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